Hoy nuestra escuela vivió una jornada llena de color, simbolismo y aprendizaje en el marco de la conmemoración del Día del Síndrome de Down, una instancia que invitó a toda la comunidad educativa a reflexionar sobre la importancia de la inclusión, el respeto y la valoración de las diferencias.
Durante el primer bloque, los estudiantes participaron en una actividad de concientización especialmente preparada para ellos. A través de una conversación guiada, pudieron conocer más sobre el síndrome de Down, derribar mitos y comprender que cada persona aporta al mundo desde su propia singularidad.





Como parte de esta experiencia, cada estudiante recibió una pulsera para decorar de manera única y personal. Esta acción simbólica buscó transmitir un mensaje profundo: todos somos diferentes, pero compartimos un mismo corazón. La creatividad y entusiasmo con que los niños y niñas decoraron sus pulseras reflejó su comprensión del valor de la diversidad.
Además, se invitó a toda la comunidad a asistir con calcetines de distintos colores, una tradición internacional que representa la diversidad humana y celebra aquello que nos hace únicos. Los pasillos se llenaron de combinaciones alegres y llamativas, reforzando el mensaje de que las diferencias no solo nos enriquecen, sino que también nos unen.
Esta jornada fue una oportunidad para fortalecer nuestro compromiso como escuela con la inclusión, el respeto y la empatía, pilares fundamentales para la formación integral de nuestros estudiantes.












Agradecemos a todos quienes participaron con entusiasmo y cariño en esta conmemoración, contribuyendo a construir una comunidad más consciente, respetuosa y acogedora.
